El presidente del Consejo Profesional de Ciencias Informáticas de Buenos Aires (CPCIBA), Eduardo Thill, destacó el notable avance experimentado por el software libre en los últimos años, especialmente en ámbitos como servidores y ciberseguridad y remarcó que el sector público debería adoptar de manera «obligatoria» estos sistemas en desmedro de los programas propietarios.
Según Thill, aproximadamente el 80% de las instalaciones de centros de datos utilizan software libre como sistema operativo, y existen numerosas alternativas basadas en este modelo en el ámbito de la seguridad informática, por lo que a diferencia de lo que ocurría hace algunos años, ahora se puede instalar y utilizar software libre casi sin tener conocimientos sobre programación.
A pesar de estos avances, Thill destacó que la adopción del software libre en los entornos laborales aún no alcanza un uso masivo, debido a una falta de aceptación social, y puntualizó que «su gratuidad no implica una calidad inferior», por eso subrayó que el uso de software libre puede optimizar la agilidad de las máquinas y evitar que se queden sin espacio rápidamente. En este contexto, el dirigente sugirió que en la administración pública no solo sería conveniente, sino que debería ser obligatorio el uso de software libre, lo que además permitiría un ahorro significativo de los recursos destinados a pagar licencias de programas propietarios.
Thill también hizo hincapié en el respaldo de comunidades que constantemente mejoran y actualizan el software libre, proporcionando una alternativa sólida frente a la dependencia de empresas como Microsoft en términos de actualizaciones y soporte continuo.
¿Qué es el software libre?
El software libre se refiere a programas informáticos que respetan la libertad de los usuarios, permitiéndoles ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar y mejorar el software. Estas libertades están garantizadas por medio de licencias específicas, como la Licencia Pública General de GNU (GPL) o la Licencia MIT, que establecen condiciones para el uso y la distribución del software.
Las principales características del software libre incluyen la libertad de uso, estudio y modificación, distribución y distribución de versiones modificadas. Este movimiento no solo defiende la libertad de los usuarios, sino también valores éticos y sociales como la colaboración, transparencia y respeto por la privacidad.
En conclusión, el respaldo del CPCIBA hacia la obligatoriedad del software libre en organismos públicos resalta la importancia de esta tecnología no solo en términos de ahorro económico, sino también en términos de eficiencia, transparencia y autonomía tecnológica.
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