La temporada de verano 2025 arranca con cifras que generan una mezcla de optimismo y cautela en las localidades costeras de la provincia de Buenos Aires. En la ciudad de Mar del Plata, la ocupación hotelera se encuentra en un 60%, mientras que el índice global en los partidos costeros alcanza el 70%, cifras que son alentadoras, pero que representan un nivel bajo en comparación con temporadas anteriores.
Entre los factores que inciden en el movimiento turístico, el clima ha sido un elemento desfavorable. «No está ayudando el clima porque está fresco y hay lluvias en la costa atlántica», declaró Soledad Martínez, subsecretaria de Turismo bonaerense. Además, se observa una tendencia hacia estadías más cortas, de entre tres y cinco días, lo que refleja una cautela económica entre los turistas, aunque sin dudas la crisis económicas es el principal motivo de la merma tanto en cantidad de pasajeros como en los niveles de consumo.
Aunque la hotelería en la región ha aumentado los precios por debajo de la inflación, Martínez destacó que los destinos de mayor costo registran más ocupación que los populares o de clase media. Esta situación se suma a la competencia con destinos internacionales, donde muchos argentinos buscan opciones más económicas en países vecinos. «Se duplicó la gente que se va al exterior en octubre», advirtió la funcionaria.
Ventajas competitivas y estrategias
A pesar de estos desafíos, los partidos costeros cuentan con una ventaja clave: la cercanía. La posibilidad de viajar en auto reduce los costos de traslado, posicionándolos como una alternativa accesible frente a los destinos internacionales. Además, desde la Asociación Hotelera de Mar del Plata enfatizan que el sector ha sido prudente con los precios para mantenerse competitivo. Las tarifas de alojamiento van desde $50.000 en hoteles de dos estrellas hasta $150.000 en los de cuatro.
Mientras los destinos de la costa trabajan para incrementar la ocupación, el resto de la provincia de Buenos Aires también busca captar visitantes con una variada oferta cultural. Carnavales, celebraciones de tradiciones locales y otros eventos destacan en la agenda de verano, sumando atractivos a las opciones turísticas bonaerenses.
La temporada 2025 ha comenzado con cifras moderadas y un escenario complejo, pero el sector turístico se mantiene a la expectativa de que el flujo de visitantes aumente en las próximas semanas. La combinación de estrategias comerciales, promocionales y una mejora en las condiciones climáticas podría ser clave para consolidar una temporada exitosa.
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