Advierten que la videoconsulta no puede reemplazar la atención presencial

04/09/2026
Médicxs

El Distrito I del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires expresó su preocupación ante la creciente incorporación de herramientas de telemedicina y videoconsulta en distintos ámbitos del sistema sanitario y llamó a establecer criterios claros para garantizar la seguridad y la calidad de la atención médica.

La expansión de las modalidades de atención a distancia atraviesa actualmente distintos sectores del sistema de salud. Entre las iniciativas que se encuentran en marcha se destacan las implementadas por la obra social provincial IOMA y el anuncio de la incorporación de estaciones de videoconsulta en Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de la Municipalidad de La Plata, con prestaciones que incluyen clínica médica, pediatría y herramientas de triage.

Frente a este escenario, desde la entidad colegiada señalaron que la tecnología puede constituir una herramienta complementaria para mejorar el acceso a la atención sanitaria, pero remarcaron que su utilización debe estar sujeta a criterios médicos y sanitarios precisos. En tal sentido, remarcaron que la consulta presencial es “irremplazable”.

“La consulta presencial es irremplazable”

En un comunicado, la institución fue categórica al sostener que la consulta presencial continúa siendo el ámbito fundamental para una adecuada evaluación del paciente. “El interrogatorio, el examen físico, la observación directa y el contacto personal entre médico y paciente son elementos esenciales para arribar a un diagnóstico correcto y establecer el tratamiento correspondiente”, señalaron.

En ese sentido, explicaron que una videoconsulta “puede resultar útil como herramienta orientativa, para determinados controles o para facilitar el acceso a una primera evaluación en situaciones específicas”, pero advirtieron que no puede equipararse a una consulta médica integral ni convertirse en un sustituto de la atención presencial.

Desde el Distrito I consideraron positivo que se desarrollen mecanismos destinados a mejorar el acceso de la población al sistema de salud, especialmente en aquellos sectores y barrios que presentan mayores dificultades para acceder a los hospitales. No obstante, remarcaron que “la incorporación de tecnología debe estar al servicio de la atención médica y no reemplazarla”.

La entidad también planteó la necesidad de que toda modalidad de atención remota cuente con protocolos y criterios profesionales que permitan determinar en qué situaciones una consulta puede ser resuelta a distancia y cuándo resulta indispensable la intervención presencial de un médico. “La utilización de dispositivos electrónicos como mecanismo de atención debe contar con criterios médicos claros que determinen cuándo una situación puede ser abordada mediante una consulta remota y cuándo requiere indefectiblemente la intervención presencial de un profesional”, indicaron.

Seguridad del paciente como prioridad

Para el Distrito I del Colegio de Médicos, la incorporación de nuevas tecnologías al sistema sanitario debe estar acompañada por una evaluación rigurosa de sus alcances y limitaciones. En este sentido, advirtieron que una evaluación clínica incompleta puede derivar en errores diagnósticos o terapéuticos y, en determinadas circunstancias, tener consecuencias graves para el paciente.

“La salud de la población exige que cualquier innovación dentro del sistema sanitario tenga como prioridad absoluta la seguridad del paciente”, sostuvieron en ese sentido.

Por último, la entidad reafirmó que ninguna estrategia de modernización del sistema de salud debe avanzar en detrimento de la consulta presencial ni de las condiciones necesarias para garantizar un diagnóstico médico adecuado y seguro.