Castellano advirtió: «La falta de inversión implica retroceder»

07/08/2026
Ingenierxs

El presidente del Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires, Jorge Castellano, sostuvo que la participación privada en el financiamiento de caminos rurales puede representar una oportunidad para mejorar la infraestructura, siempre que las obras se desarrollen con planificación y dirección profesional. En ese sentido, advirtió que «el voluntarismo no puede reemplazar al conocimiento técnico».

Durante una entrevista radial, Castellano analizó la iniciativa que impulsa la participación de productores agropecuarios en la reparación de caminos rurales y señaló que el principal desafío no pasa por el origen de los fondos, sino por la calidad técnica de las intervenciones.

«Si durante años se hizo siempre lo mismo y los caminos siguen en el estado en que están, es evidente que ese método no funcionó», afirmó. Sin embargo, remarcó que cualquier esquema de financiamiento debe contemplar la participación de profesionales capacitados para evitar errores que comprometan la durabilidad de las obras.

Entre los riesgos mencionó la alteración del escurrimiento natural de las aguas, el relleno inadecuado de terrenos, el cambio de pendientes o el trasvase de cuencas, situaciones que pueden generar inundaciones o afectar a los campos vecinos. «Lo que se invierta debe traducirse en trabajos duraderos y técnicamente correctos», sostuvo.

La falta de inversión implica retroceder

Castellano también se refirió al impacto que tiene la paralización de la obra pública sobre la infraestructura y la actividad profesional. Según explicó, la ausencia de inversión no significa únicamente un estancamiento, sino un deterioro progresivo de rutas, redes de agua, energía, gas y demás servicios esenciales.

Para ilustrarlo utilizó el ejemplo del mantenimiento de una vivienda: si los problemas no se atienden a tiempo, con los años el costo de recuperación se multiplica. «La infraestructura se desgasta por el uso y además queda obsoleta frente a las nuevas demandas de la población y de la actividad económica», explicó.

Un mercado laboral con más contratos, pero de menor calidad

En relación con el presente de la ingeniería, indicó que la situación es dispar según la especialidad. Mientras algunos sectores vinculados al gas, la distribución eléctrica o determinados servicios mantienen un nivel de actividad sostenido, los ingenieros civiles, hidráulicos y viales atraviesan una etapa más compleja debido a la reducción de las obras de infraestructura.

No obstante, aclaró que el problema no radica exclusivamente en la cantidad de trabajo disponible, sino en la calidad de las contrataciones. «Hay más contratos, pero son de menor complejidad, menor duración y con menos carga horaria», señaló.

El desafío de retener a los jóvenes profesionales

Consultado sobre cómo evitar la fuga de talento, Castellano sostuvo que la mejor forma de incentivar a las nuevas generaciones es garantizar que las tareas propias de la ingeniería sean desarrolladas por ingenieros matriculados.

En ese sentido cuestionó que algunos municipios o cooperativas prescindan de la intervención profesional en proyectos que requieren conocimientos específicos, eliminando incluso la obligación de presentar proyectos firmados por un ingeniero.

«El conocimiento se respeta haciendo que los trabajos propios de la ingeniería sean ejecutados por quienes fueron formados para eso», afirmó.

Planificación como política de largo plazo

Finalmente, el presidente del Colegio de Ingenieros remarcó que la institución continuará impulsando una mirada estratégica sobre la infraestructura provincial y nacional.

A su entender, los honorarios profesionales y la elaboración de proyectos no deben considerarse un gasto, sino una inversión que garantiza obras más eficientes y duraderas. Por eso insistió en la necesidad de desarrollar planes directores, planificar las inversiones y ejecutar obras con una visión de largo plazo, alejadas de las urgencias coyunturales o los calendarios electorales.

«Necesitamos que el dinero se invierta con planificación y pensando en las necesidades permanentes de la infraestructura, no solamente en soluciones de corto plazo», concluyó.