El presidente del Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires (CIPBA), Jorge Castellano, manifestó su preocupación por presuntos incumplimientos en cooperativas eléctricas bonaerenses que operarían sin cumplir plenamente con la obligación legal de contar con un ingeniero electricista como responsable técnico, una situación que —según advirtió— puede impactar en la calidad y seguridad del servicio que reciben los usuarios.
La entidad profesional presentó recientemente un documento ante el Organismo de Control de la Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA) en el que advierte sobre posibles irregularidades en la distribución eléctrica, vinculadas a la falta de profesionales habilitados para supervisar el diseño, operación y mantenimiento de las redes.
En diálogo con el programa CódigoBAIRES, Castellano explicó que la intervención de ingenieros electricistas es un requisito clave para garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas eléctricos. “Las redes de distribución dependen del conjunto de elementos que las componen, de su mantenimiento y de que estén diseñadas en función del uso y del crecimiento de la demanda”, señaló.
Según indicó, el rol del ingeniero no se limita a la seguridad de las instalaciones, sino que también abarca la calidad del servicio. “La calidad implica que la energía llegue con la tensión adecuada a todos lados y que quienes necesiten determinada potencia para su actividad comercial, industrial o productiva puedan contar con ella”, explicó.
El presidente del CIPBA recordó que la normativa provincial establece que las cooperativas deben contar con un representante técnico ingeniero matriculado en la provincia. Esa exigencia surge de la Ley 10.416 de la Provincia de Buenos Aires y la Ley 12.490 de la Provincia de Buenos Aires, entre otras regulaciones vinculadas al ejercicio profesional y al control del servicio eléctrico.
En ese marco, Castellano consideró que el organismo regulador debe garantizar el cumplimiento de esas normas. Si bien sostuvo que el vínculo institucional con el OCEBA es cordial, afirmó que “la gestión se ha quedado corta”, ya que —según planteó— las cooperativas “no cumplen como deberían” con las obligaciones establecidas y las irregularidades denunciadas no habrían sido abordadas con la firmeza necesaria.
Entre los aspectos que generan mayor preocupación en la entidad profesional se encuentran los informes semestrales que las cooperativas deben presentar sobre la prestación del servicio. En esos reportes se consignan cortes de suministro, ampliaciones de red y otras variables técnicas que luego son evaluadas por el ente regulador para determinar eventuales sanciones o compensaciones a los usuarios.
Sin embargo, Castellano aseguró que existen indicios de inconsistencias en algunos de esos documentos. “Tenemos informes donde aparecen firmas de profesionales que no están registrados en nuestro sistema”, advirtió.
Para el Colegio de Ingenieros, la presencia de un responsable técnico habilitado es fundamental para asegurar estándares adecuados en la distribución de energía. La falta de control profesional, señalan desde la institución, puede derivar en fallas de tensión, deficiencias en la potencia disponible o problemas en la operación de equipos eléctricos en hogares, comercios e industrias.
En ese contexto, desde el CIPBA insistieron en la necesidad de reforzar los mecanismos de control para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y evitar que eventuales irregularidades terminen afectando la calidad del servicio eléctrico y la seguridad de la población.
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