La Municipalidad de La Plata y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, anunciaron un ambicioso proyecto para la renovación integral de la Plaza San Martín en la capital provincial, con el objetivo de fortalecer el carácter institucional de ese espacio verde y mejorar su conexión con los edificios públicos circundantes, aunque la falta de consulta con instituciones y fuerzas vivas de la ciudad vienen generando fuertes críticas, incluso la organización de un grupo de vecinos que buscan impedir los avances de la obra.
Las críticas se centran en la oportunidad de realizar la obra, la relación costo-beneficio frente a otras necesidades de la región, la consideración de cuestiones patrimoniales, el impacto ambiental de los amplios solados previstos y la pérdida de parte de la forestación existente, entre otros aspectos.
El Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito Uno (CAPBAUNO) manifestó sus críticas respecto a la metodología utilizada para llevar adelante este proyecto. Si bien no cuestionan la legitimidad de la iniciativa, consideran cuestionable obviar el procedimiento de consulta al Consejo Único de Ordenamiento Territorial (C.U.O.T.), el cual es el órgano de opinión y participación sectorial establecido por la Ordenanza 10703. Este consejo es competente para el análisis integral de intervenciones y emprendimientos urbanos de gran magnitud o trascendencia.
Además, CAPBAUNO señala la importancia de considerar el impacto en el turismo y la actividad comercial del área. En este sentido, sugieren que también se debería tener en cuenta la opinión del Consejo Consultivo para el Desarrollo, que reúne a representantes del sector productivo, gremial, universitario y eclesiástico de la región.
Desde la entidad profesional reconocieron la importancia de obtener financiamiento para la realización de obras, pero subrayaron que las decisiones no deben estar condicionadas exclusivamente por el interés de quien aporta los recursos económicos. Es esencial que estas decisiones sean intermediadas por la opinión de la ciudadanía a través de sus espacios representativos.
La organización destaca ejemplos pasados, como la obra del pasaje bajo nivel de 1 y 32, y las edificaciones para la Junta Electoral en Meridiano V, que también fueron señalados como problemáticos en su momento. A diferencia de las iniciativas privadas, que están sujetas a rigurosos mecanismos de validación, estas obras públicas a menudo se llevan a cabo sin exigencias preliminares rigurosas, a pesar de su impacto significativo.
En el mismo sentido, el CAPBAUNO enfatizó que no se trata de restar capacidad de acción al gobierno o desaprovechar recursos gubernamentales, sino de utilizar los espacios de consulta y participación para garantizar decisiones informadas y consensuadas. A la luz de experiencias recientes, donde cada administración municipal y provincial presenta planes y obras diferentes para la ciudad, se hace evidente la necesidad de un organismo de planificación para la región.
Este organismo debería ser interdisciplinario e independiente de las administraciones circunstanciales, ayudando a definir políticas de Estado dinámicas para un crecimiento y desarrollo previsible y sustentable en aspectos sociales, económicos, ambientales y arquitectónicos.
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