El Colegio de Obstétricas presiona para que se trate el proyecto de ley que regula el ejercicio profesional

13/12/2019
Obstétricas

El Colegio de Obstétricas de la provincia de Buenos Aires espera con ansias que el año entrante la Cámara de Senadores de la nación trate el proyecto de ley que regulará el ejercicio profesional y que reemplazará a la 1732, que rige desde 1967. Alicia Cillo, presidenta del Colegio de Obstétricas bonaerense, afirmó a Mundo Profesional: “cuando empiecen las sesiones vamos a estar ahí haciendo presión para que se trate porque no podemos tener una ley del año 67, es algo totalmente obsoleto”

La ley vigente en territorio nacional relega a las obstétricas al rol de “colaboradoras en el arte de curar”, contemplando únicamente la atención del embarazo y del parto. El proyecto de ley que desde fines de abril cuenta con media sanción, establece que las profesionales “podrán asesorar e indicar, colocar y retirar métodos anticonceptivos, prescribir medicamentos de uso obstétrico con un vademécum específico y acotado, solicitar estudios de laboratorio y por imágenes, indicar las vacunas recomendadas según la edad y durante el embarazo, pesquisar las infecciones de transmisión sexual y el cáncer de cuello uterino para la derivación oportuna a los especialistas, atender los embarazos de bajo riesgo durante toda la gestación, asistir el parto de bajo riesgo y promover la lactancia materna”.


El proyecto al que diputados dio luz verde es recomendado por la Organización Mundial de la Salud y representa el séptimo intento en trece años de jerarquizar la labor de las obstétricas. Sin embargo, independientemente de que la Cámara Alta la apruebe el próximo año, Alicia Cillo destacó la importancia de que cada provincia cuente con su ley. “Estamos tratando de estimular esto en las provincias para que las colegas tengan sus propias legislaciones. Porque una vez que salga la ley nacional, pueden haber provincias que no se quieran adherir y es como si nada”, explicó.

Una de las polémicas que suscitó el proyecto de ley, es la cuestión de la atención domiciliaria. Asociaciones médicas como AMAP (Asociación de Médicos de la Actividad Privada) y FEMECA (Federación Médica Gremial de la Capital Federal) se opusieron rotundamente a “que puedan hacer diagnósticos, que pidan estudios, que mediquen y realicen intervenciones quirúrgicas”.

“El proyecto de ley no habla del parto en el domicilio, sí de la atención domiciliaria que es lo que hacemos muchas veces. Si nos llama una mujer que puede estar en trabajo en parto vamos a controlarla al domicilio. O por ahí vamos a controlar después, que es bastante frecuente, para ayudarla con la lactancia y fomentarla. A eso se refiere la ley. Sin embargo, el parto en el domicilio existe y creo que de una vez por todas el Ministerio de Salud debería reglamentarlo, poniendo las pautas. A la mujer que decide parir en la casa hay que darle garantías. Lo ideal es el parto en una institución, pero si la mujer lo decide tiene todo el derecho”, expresó la presidenta del Colegio de Obstétricas.

Por otro lado, las profesionales militan contra la violencia obstétrica. En nuestro país se hacen tres veces más cesáreas que lo recomendado por la OMS (15%). Los partos por cesáreas en centros de salud del sector privado llegan al 60% y en los públicos rondan el 30%. “Cuando vemos a cualquier mamífero parir, nace el cachorrito y en seguida la mamá lo lambe. Nosotros los humanos no lo hacemos, porque esos lamidos son justamente las contracciones uterinas. Son ese masaje que tiene que tener el bebé, que debe pasar por el canal de parto. Además, se tiene que impregnar de toda la microbiota que tiene la madre, para crear su inmunidad. El parto natural es fundamental y el factor ambiente influye mucho en el bebé. Obviamente que la cesárea bienvenida sea porque salva vidas. Pero no cuando es innecesaria”, destacó Cillo.

El proyecto de ley que espera la media sanción de Senadores, representa también la posibilidad de tener voz y voto en lo que respecta al bienestar de la madre y el recién nacido. “La ley nos daría la autonomía para plantarnos también a discutir alguna conducta que no nos parezca. No siempre uno recibe a una mujer y tiene que hacer una inducción. Si vemos que es un cuello uterino que no está en condiciones, podemos plantarnos y discutir”, analizó Cillo. Y rescató: “ni nosotras ni el médico puede trabajar sólo. No estamos en la vereda opositora, al contrario. Lo que a nosotras nos importa es la mujer, la familia y el hijo. Ahí tenemos que apuntar, trabajando paralelamente”.

El Colegio de Obstétricas de la provincia espera además que la sanción de la ley les permita firmar un convenio con las obras sociales. “Hicimos reclamos acerca de nuestra inclusión en el IOMA y no tuvimos ningún tipo de respuesta. El proyecto de ley establece que tenemos que estar en el listado de las obras sociales y mutuales, así que saliendo la ley nacional vamos a estar posibilitadas para tener convenios”, se esperanza Cillo. La sanción de este proyecto de ley, resulta fundamental para jerarquizar a una profesión tan relegada a nivel nacional como lo es la obstetricia.