Así lo sostuvo el ejecutivo bonaerense luego de desaprobar el pedido del intendente para la reapertura de hoteles, centros gastronómicos y gimnasios.
El turismo nacional a nivel mundial se vio restringido por la pandemia del coronavirus. En la provincia de Buenos Aires aún se encuentra en stand by por la cantidad de contagios que va en aumento en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Sin embargo, a pesar de ello son varios los municipios que ya se encuentran en fase cinco.
La ciudad de Mar del Plata, quien no tuvo contagios nuevos en los últimos día le pidió al ejecutivo bonaerense la habilitación de la apertura de locales gastronómicos, hoteles, y gimnasios; sin embargo el gobierno de Axel Kicillof les bajó el pulgar aclarando que dichas medidas están aprobadas para aquellos distritos que se encuentren en la fase cinco, de distanciamiento social, y no cuatro como se encuentra el municipio de Guillermo Montenegro.
El jefe comunal había elevado el protocolo en la primera semana de junio. El documento que esbozaron los trabajadores gastronómicos, con la venia del secretario de Desarrollo Productivo e Innovación, Fernando Muro, establecía, principalmente, que la capacidad de los salones no podría superar el 50% y no se podrían ubicar más de cuatro personas por mesa, a excepción de un núcleo familiar.
Sin embargo, ante tal negativa, la Asociación Empresarial Hotelera Gastronómica de Mar del Plata, la Unión de Trabajadores del Turismo, UTHGRA y STARPYH le enviaron una nota al gobernador expresándole la necesidad de apertura. “Nuestro pedido no es caprichoso. Creemos que la situación de la ciudad, fruto del acatamiento de las medidas de aislamiento dispuestas a partir del 17 de marzo, ameritan la apertura toda vez que el comportamiento ciudadano, su infraestructura y las medidas emanadas de las autoridades la han colocado en una situación epidemiológica que lo permite”.
Según sostienen, la repercusión por el cierre de locales es catastrófica para el sector. “Las empresas gastronómicas son medianas, pequeñas y minipymesen un 97%; 80% familiares, que en alto porcentaje alquilan y enfrentan una realidad acuciante ya que han detenido su actividad, llevando sus niveles de facturación a cero, o menos de un 20%”. En este punto remarcaron que quienes pudieron ofrecer los servicios de delivery o takeaway “han perdido los fines de semana largos más importantes del año, no han podio afrontar el pago a proveedores, han enfrentado el reintegro de señas y devoluciones por reservas de servicios para acontecimientos programados, lo que representa un fuerte impacto a nivel económico”.
Para finalizar, hicieron el sector realizó un desglose en el que le marcan a la provincia de Buenos Aires que Mar del Plata cuenta con una tasa de duplicación de contagios de 92 días, la tasa de positividad es del 2,57% del total de la población y cuentan tan solo con dos casos positivos y sin utilización de camas de terapia intensiva, por lo que reiteran que lo que buscan con la apertura de locales “es evitar los cierres y así cuidar el empleo”.
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