La Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de La Plata (FOLP) vivió este viernes una jornada profundamente emotiva en la que se despidió a la gestión encabezada por el decano saliente, el Dr. Gabriel Lazo, y la vicedecana, la Dra. María Mercedes Medina, quienes condujeron la institución durante los últimos ocho años (2018–2026). Días atrás, Lazo fue además distinguido como Profesor Extraordinario Emérito, la máxima distinción académica otorgada por la UNLP a docentes jubilados con trayectorias ejemplares.
En el Salón del Consejo Directivo de la FOLP, el acto de despedida reunió a toda la comunidad académica —docentes, no docentes, estudiantes, graduados y contratados— que participaron de un reconocimiento colectivo a la labor desarrollada durante estos años, en un clima atravesado por la emoción, la memoria y el sentido de pertenencia.
Ocho años de transformación: innovación, hospital y compromiso social
El balance de la gestión estuvo atravesado por un eje claro: la transformación institucional a partir de la inversión, la innovación tecnológica y el fortalecimiento del perfil sanitario y social de la Facultad.
Uno de los hitos más destacados fue la consolidación del Hospital Odontológico Universitario como un verdadero referente regional.
Con una atención que ronda los 2000 pacientes diarios, el hospital no solo amplió su capacidad operativa, sino que profundizó su rol como espacio de formación, investigación y servicio a la comunidad.
Este crecimiento se apoyó en una fuerte apuesta a la modernización tecnológica, la digitalización de procesos y la incorporación de equipamiento de avanzada, posicionando a la FOLP como una institución a la vanguardia en salud bucal.
A su vez, la gestión impulsó políticas de extensión y territorio que fortalecieron el vínculo con la comunidad, garantizando el acceso a la salud como un derecho y no como un privilegio.
En paralelo, se avanzó en la mejora de la infraestructura, la regularización del personal, la jerarquización de los equipos de trabajo y la consolidación académica, con una mirada integral que combinó ciencia, innovación y compromiso social.
Un símbolo cargado de significado
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue la entrega simbólica de la llave de la Facultad por parte del decano electo, Dr. Ezequiel Escudero Giachella, quien destacó el valor institucional y humano de la gestión saliente. “Esta no es una llave para abrir una puerta física -aclaró- es un símbolo. Representa la confianza, el reconocimiento y el agradecimiento de una comunidad hacia quienes han sabido cuidar, construir y honrar este lugar”.
En esa línea, remarcó: “Estas llaves no abren una puerta concreta, abren muchas: las de los recuerdos, las de los proyectos que impulsaron y los caminos que ayudaron a abrir para quienes continuarán esta historia”.
Y agregó, en un mensaje dirigido a las autoridades salientes: “Simbolizan que esta facultad siempre va a ser su casa, que las puertas van a estar abiertas para ustedes”.
Un discurso atravesado por la emoción
Visiblemente conmovido, Lazo tomó la palabra y repasó los desafíos que atravesó al inicio de su gestión, pero reconoció: “Yo no trabajé solo, trabajé con un equipo. Una gestión está formada por docentes y no docentes. El equipo es fundamental”.
Además, puso en valor los principios que guiaron su conducción: “No se puede trabajar sin honestidad. Tampoco sin pasión, esfuerzo y sacrificio. Y sin libertad no hay nada”.
Dirigiéndose a los trabajadores, advirtió: “El recurso humano debe ser respetado. Nadie está por encima de nadie”.
La ceremonia, que también incluyó palabras de homenaje para los integrantes de todos los claustros, cerró a pura fiesta, al ritmo de una batucada que acompañó la despedida de la gestión liderada por Lazo, quien pidió la palabra una vez más para hacer un anuncio final: “Quiero decirles que no voy a ocupar ningún cargo de gestión. De ahora en más estoy oficialmente jubilado”, concluyó entre risas y emoción.
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