La presentación del Plan Bicentenario de Ordenamiento Territorial de La Plata, una iniciativa que proyecta el desarrollo de la ciudad hacia 2082, contó con una destacada presencia de representantes de colegios y entidades profesionales. La participación institucional puso de relieve la importancia del conocimiento técnico y la mirada interdisciplinaria a la hora de pensar el futuro de la capital bonaerense.
El acto fue encabezado por el intendente Julio Alak y el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno. La propuesta establece una planificación estratégica a 60 años, con el objetivo de orientar el crecimiento urbano, proteger el ambiente, preservar el patrimonio y promover un desarrollo territorial sostenible.
Entre los referentes profesionales presentes estuvieron Daniel Delpino, presidente de la Federación de Entidades Profesionales Universitarias de la Provincia de Buenos Aires (FEPUBA); Claudia Spidalieri, presidenta del Colegio de Terapia Ocupacional de la Provincia de Buenos Aires (CoTOBA); Marina Mongiardino, presidenta del Colegio de la Abogacía de La Plata; Alejandra Gómez, presidenta del Colegio de Farmacéuticos; Alejandro Terriles, presidente del Colegio de Sociólogos; y Jorge Jurado, actual funcionario de la Secretaría de Planeamiento y ex presidente del Colegio de Ingenieros Distrito V, entre otros representantes institucionales.
La convocatoria de dirigentes de distintas disciplinas no resulta un dato menor. La planificación de una ciudad requiere mucho más que decisiones urbanísticas: demanda conocimientos especializados, análisis técnico, previsión de escenarios y una comprensión integral de las necesidades de la comunidad. En ese sentido, los colegios profesionales constituyen actores fundamentales para aportar experiencia, conocimiento y propuestas a los procesos de transformación territorial.
Una ciudad pensada más allá de las coyunturas
El Plan Bicentenario 1882-2082 se estructura sobre seis grandes ejes: recuperación del equilibrio ecológico y regulación hídrica; consolidación de una ciudad compacta; puesta en valor del patrimonio; fortalecimiento de La Plata como capital provincial y polo universitario y cultural; diversificación de la matriz productiva, con protección del cinturón frutihortícola; e integración de la movilidad, la conectividad y la logística.
También contempla herramientas para regular las nuevas urbanizaciones, proteger las zonas de riesgo hídrico, recuperar parte de la valorización inmobiliaria generada por inversiones públicas y fortalecer la participación ciudadana mediante mecanismos de seguimiento y control.
La elaboración del documento contó con la articulación de organismos provinciales, universidades, instituciones académicas y colegios profesionales, además del financiamiento del Consejo Federal de Inversiones y asistencia técnica especializada.
La magnitud del desafío exige sostener espacios de participación y diálogo entre el Estado, las universidades, las entidades profesionales y la sociedad civil. La experiencia de quienes conocen en profundidad las distintas dimensiones de la vida urbana puede resultar determinante para que los objetivos planteados se traduzcan en políticas concretas.
Pensar La Plata hacia 2082 implica anticipar problemas, identificar oportunidades y tomar decisiones que tendrán consecuencias durante generaciones. En ese camino, la participación de los profesionales no debería limitarse a una instancia de consulta: su conocimiento constituye un aporte estratégico para construir una ciudad más ordenada, sostenible, inclusiva y preparada para el futuro.
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