La UNLP advierte sobre las consecuencias de incumplir con el Calendario Nacional de Vacunación

05/11/2018
Salud

La Universidad Nacional de La Plata realizó el impacto en la salud de la población si se llegará a sancionar el Proyecto de Ley de Consentimiento Informado en Materia de Vacunación, que contempla la no obligatoriedad de la aplicación de las vacunas del Calendario Nacional a los menores de edad.

Paula Bergero, integrante del Grupo de Modelado y Simulación de Transmisión de Enfermedades Infecciosas, del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas  sostiene que la sola presentación del proyecto de Consentimiento Informado e“provoca una disminución en las coberturas por generar desconfianza sobre los beneficios de la vacunación. Planteando en el modelo, una reducción sólo del 5% anual de las coberturas durante 4 años a partir de 2018, en el siguiente brote -que se espera por la ciclicidad de la enfermedad”.

En este sentido el panorama que analizan los especialistas en caótico: “los casos graves respecto del último brote se incrementarían en más del 100 % en menores de un año, con una estimación de 101 fallecidos. Con una reducción del 10 % anual por 4 años, el siguiente brote superaría al previo en más del 200 %, con 163 decesos”, confirmó Bergero.

La comunidad médica y académica rápidamente rechazó el proyecto y alertó sobre su efecto catastrófico en la incidencia de las enfermedades prevenibles por vacunación. En caso de sancionarse esta Ley, el efecto inmediato sería la disminución de las coberturas vacunales, lo que ocasionaría riesgo de reintroducción de enfermedades ya eliminadas (como difteria) y agravamiento de otras endémicas (como coqueluche).

El modelo matemático fue desarrollado entre el Laboratorio VacSal (Instituto de Biotecnología y Biología Molecular –IBBM–, La Plata) dirigido por Daniela Hozbor y el Grupo de Modelado y Simulación de la Transmisión de Enfermedades Infecciosas del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas, a cargo de Gabriel Fabricius.

En la situación epidemiológica referida, se modela y evalúa cuantitativamente el efecto de una caída gradual en las coberturas vacunales sobre la incidencia de coqueluche. La estimación de fallecidos se obtiene a partir de la incidencia calculada en el brote, considerando que son proporcionales a los casos graves y que, en 2011, se reportaron 76 fallecidos menores de un año.

La investigadora explicó además que “nuestro desarrollo indica que, si se redujeran, a partir de 2018 las coberturas de todas las dosis, según el caso hipotético al que llamamos a), en el brote de 2020, los casos graves se incrementarían en más del 100 % respecto del brote anterior (2015), con 101 decesos estimados. En el caso de una reducción mayor de vacunación, el siguiente brote superaría al previo en más del 200 % y los decesos se estimarían en 163”.

 

Según datos oficiales, el esquema primario de vacunación recomendado por la Organización Mundial de la Salud alcanzó, en los últimos años, coberturas próximas al 95 % , aunque existen poblaciones por debajo del 80 %. El brote reportado en Argentina, en 2011, causó 76 muertes de niños de un año o menos. A partir de 2012, siguiendo las recomendaciones internacionales, se incorporó el refuerzo para las embarazadas buscando proteger al neonato hasta recibir la primera dosis. En el siguiente brote de coqueluche, ocurrido entre 2015 y 2016, hubo una considerable reducción de los casos graves en menores de un año.

“Para mantener las coberturas altas y la confianza de la comunidad en el programa de inmunización, es necesario generar campañas que comuniquen los beneficios y alerten sobre las consecuencias de una vacunación incompleta o retrasada”, finalizó la investigadora.