Nueva alerta por la falta de control técnico en la Cooperativas eléctrica de la provincia

05/03/2026
Ingenierxs

El Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires (CIPBA) presentó un documento ante el Organismo de Control de la Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA) donde advierte sobre presuntos incumplimientos de distribuidoras eléctricas que operan en nuestra provincia sin cumplir plenamente con la obligación legal de contar con un representante técnico Ingeniero que se encuentre habilitado para ejercer la profesión en Buenos Aires.

El planteo de la entidad que preside Jorge Castellano, al igual que ya lo hiciera en el año 2025, pone el eje en el cuidado de la seguridad pública, argumentando que la intervención formal de un Ingeniero electricista debidamente matriculado no es un requisito burocrático sino una garantía concreta de control sobre instalaciones que, por su propia naturaleza, implican riesgo permanente.

En la presentación ante el ente de contralor se menciona el caso de cooperativas como las de Orense, Pigüé, Claromecó y Coronel Pringles, que ante intimaciones del Colegio argumentaron que la participación de los Ingenieros que ejecuten la tarea de “Representante técnico” no sería obligatoria dentro de la normativa específica del sector eléctrico. Según el CIPBA, esa interpretación desconoce la vigencia de la ley provincial que regula el ejercicio profesional de la ingeniería, norma de orden público que exige que toda empresa que ejecute trabajos propios de la disciplina cuente con respaldo técnico habilitado.

Desde el Colegio explicaron además que el visado previo de los contratos profesionales permite verificar que el ingeniero interviniente posea título habilitante, matrícula vigente, incumbencia adecuada y que no registre sanciones disciplinarias. Ese control, además, asegura la correcta registración previsional de los honorarios y evita situaciones de ejercicio ilegal de la profesión.

Más allá del debate jurídico, el punto central del planteo es el impacto sobre la calidad y seguridad que estos prestadores del servicio le brindan, y por el cual le cobran, a sus usuarios. La distribución eléctrica es una actividad considerada riesgosa por la jurisprudencia y por el propio marco regulatorio nacional y provincial. Las instalaciones en la vía pública, el mantenimiento de redes, transformadores y líneas aéreas requieren supervisión técnica especializada para prevenir fallas que puedan derivar en incendios, electrocuciones o daños materiales.

El sistema regulatorio impone estándares de calidad, confiabilidad y seguridad. Para el CIPBA, esos estándares resultan imposibles de sostener si no existe responsabilidad técnica claramente identificada y sujeta a control profesional. La ausencia de un representante técnico formalmente designado debilita la trazabilidad de las decisiones técnicas y diluye responsabilidades ante eventuales siniestros, remarca el mensaje ante el OCEBA.

La entidad advirtió que las Cooperativas reconocen que han contratado profesionales matriculados solo a los fines de la obtención inicial de una licencia para operar, pero que los Ingenieros que deben contratar como Representantes técnicos no son necesarios para el mantenimiento continuo de las condiciones de seguridad en la prestación del servicio. Desde la entidad colegial argumentan que la supervisión periódica, la detección de anomalías y la corrección de fallas requieren conducción técnica idónea y registrada que por la necesidad de formación específica debido a la peligrosidad que conllevan son actividades reservadas por ley a los Ingenieros.

En ese contexto, el Colegio pidió al organismo de control que requiera a las distribuidoras la identificación de los ingenieros que les hayan prestado servicios en los últimos diez años, que se informe sobre los convenios que estas pudieran haber suscripto con profesionales de la Ingeniería para que se verifique el cumplimiento de la contratación que les impone la concesión y que la gran mayoría de las distribuidoras del interior provincial habrían incumplido. También solicitó que se revisen las condiciones técnicas consideradas al otorgar licencias.

El CIPBA remarcó que su intervención no persigue un fin corporativo sino el cumplimiento de una función pública delegada por ley: gobernar la matrícula y controlar el ejercicio profesional en resguardo del interés general. Desde esa perspectiva, el control técnico adecuado constituye una barrera preventiva frente a riesgos que pueden afectar directamente la vida, la integridad física y los bienes de miles de usuarios bonaerenses.

La advertencia es clara: en materia eléctrica no hay margen para interpretaciones laxas porque las concesiones de estos servicios establecen obligaciones de carácter técnico para obtener una compensación económica, porque la calidad se debería anteponer al beneficio en entidades como las cooperativas mencionadas que deben comprender que dicha calidad y seguridad del servicio dependen, en última instancia, de que cada decisión técnica esté respaldada por profesionales habilitados y sometidos a control, pero por sobre todo que relajar los estándares de calidad de operación implica asumir un riesgo innecesario que la sociedad no debería tolerar.